ACTIVIDAD 4 -

Pensá desde otro yo

PRIMER MOMENTO

Para esta actividad es necesario que los estudiantes formen grupos
de cuatro personas. A cada uno de estos grupos se le entregará una
de las siguientes tarjetas al azar para que la lean en conjunto.

SEGUNDO MOMENTO

Una vez que cada grupo haya leído la tarjeta que le tocó, deberá subdividirse de manera
que cada grupo conformará dos parejas (Pareja A y Pareja B)

PAREJA A  | Pensar, sentir y reflexionar:


1- Es lunes otra vez, te estás despertando para ir al colegio:
 – 
¿Con quién estás en casa? ¿Cómo es el momento del desayuno?
¿Qué es lo que más te gusta de ese momento? y ¿lo que menos?

2- Una vez fuera de casa … pensá en el camino a la escuela:
 –
¿Con quién vas? ¿Hay algunas cosas que se repiten
siempre? ¿Qué sentís en ese recorrido?

3-Vas llegando, ya estás por entrar…
 – 
¿Qué sensaciones te produce? ¿Con quién esperás encontrarte?
¿Cómo es este lugar para vos?

4- Cuando salis…
 –
¿Qué cosas te gusta hacer? ¿Con quién compartís tu tiempo libre?

PAREJA B  |  A partir de lo que les cuenta el personaje sobre sí mismo, los invitamos a construir una mirada
sobre esta persona.

  • ¿Cómo se la/o imaginan?
  • ¿Cómo será un día de su vida?
  • ¿Cómo se sentirá al ir al colegio?
  • ¿Qué cosas le gustará hacer?
  • ¿Con quiénes compartirá su tiempo libre?
  • ¿Qué sueños y expectativas tendrá?
  • • ¿A qué desafíos se enfrenta cada día?
TERCER MOMENTO

Para cerrar, les proponemos que se vuelvan a reunir los grupos formados
en el primer momento para compartir lo que trabajó cada uno en
relación a la persona de su tarjeta.

¿Qué relaciones encuentran entre lo que pensó
el grupo A y lo que
pensó el grupo B?

Para seguir pensando…

La mayoría de las veces, lo que vemos del otro es un recorte de su mundo y juzgamos a partir de esa
perspectiva sin saber sobre su mundo/universo interno.

  • ¿Creen que alcanza con eso?
  • ¿Cuáles pueden ser los efectos o consecuencias de vincularnos de esta manera?

A veces nos perdemos de la gran oportunidad de conocer a alguien por el simple hecho de pre juzgarlo.